En Roxón, un planeta ubicado en la parte más remota de Andrómeda, en la ciudad de Karen. Hay una escuela de cazadores, que se dedica a entrenar a mercenarios para guerras, exploraciones y caza de monstruos.
En esa escuela, entra al segundo año de preparatoria, en la especialización de cazador de monstruos, Ryuu Tatewachi, un chico de 16 años sin ninguna habilidad especial, sin embargo por un error entra en la clase SS. Ésta se dedica a entrenar guerreros para eliminar a monstruos de alto nivel.
Allí se encuentra con Sakura Onimura, una amiga de la infancia.
Cuando se ven por primera vez luego de 5 años Ryuu le dice: – Hola, nos reencontramos luego de este largo tiempo desde que te fuiste, ¿Cómo está tu familia?
A lo que Sakura responde: – No me hables, por tu culpa tuvimos que irnos de aquí y a causa de ello, en este tiempo mi padre estuvo muy deprimido y por eso, terminó asesinando a mi madre, a mi hermano y luego se suicidó.
Ryuu: – ¿Pero qué fue lo que hice? ¡No entiendo por qué estas tan enojada! ¡Yo no hice nada por lo que debieras mudarte!
En eso Sakura mira a Ryuu con desprecio y deja el salón de clase. En ese momento se le acerca a Ryuu la presidente del consejo estudiantil Keiko Watanabe.
Keiko: – Hola ¿Tú eres Tatewachi-kun? Encantada de conocerte, yo soy Keiko Watanabe, presidente del consejo estudiantil. Ookuchi-sensei me pidió que te dijera que tú no harás hoy el examen puesto que recién ingresas a la escuela, pero que nos acompañarás y tendrás que quedarte conmigo hasta que termine la prueba ¿Entendido?
Ryuu: – De acuerdo pero… ¿Qué pasa con saku… digo Onimura-san?
Keiko: – No lo sé, Ookuchi-sensei se hará cargo después
En el campo de pruebas del colegio de mercenarios, Ryuu está a un lado de Keiko viendo las pruebas de los demás alumnos, mientras es protegido de cualquier inconveniente que pudiera ocurrir.
Keiko: – ¿Así que estas acá por un mal entendido? Dime que sucedió.
Ryuu: – Bueno, pues… me expulsaron de la anterior academia por un problema con una profesora.
Keiko: – ¿Qué fue lo que sucedió?
Ryuu: – Bu… bueno nada importante supongo que problemas con el reglamento.
Keiko: – Bien, si tú lo dices, aunque se nota que es mentira.Aquí termina la primera parte de esta historia, subiré un poco cada semana, espero que les guste.