jueves, 12 de junio de 2014

Saigo no Seisen parte 13

y aquí estamos con la parte 13 de esta historia.


Keiko se acerca a Sakura y le pregunta por qué le decía Ryuu-sama, a lo que Sakura responde que es una charla para otro momento.
Keiko:- no me gusta pero tiene razón, deberíamos ayudar a Caín.
Ryuu:- las cuatro quédense donde están, esta es una batalla que es solo entre Caín y Abel.
Las cuatro responden al unísono:- si Ryuu-sama.
De regreso a la batalla, ambos tanto Caín como Abel están igualados en poder.
Abel:-  me sorprende lo mucho que has mejorado, no obstante no te lo pondré fácil.
Caín:- no espero menos de ti hermano.
La batalla continua con cortes acertados y evadidos por ambos, cuando de pronto Caín saca otra espada y comienza a atacar sin cesar, por fin luego de horas de combate Caín logra apuñalar a Abel derrotándolo, antes de morir Abel ríe y felicita a Caín por el combate y su nueva fortaleza, Caín con lágrimas en su rostro y una expresión triste le agradece a Abel sus palabras.
Tiempo después en los dormitorios, Sakura explica a las demás el hecho de por qué se convirtió en sirviente de Ryuu.
Sakura:- verán, al ser un arcángel ya tengo la vida eterna, debido a eso no necesito ser un sirviente de sangre.
Keiko:- pero, ¿Por qué no serlo de sangre?, ganarías más poder.
Sakura:- es posible pero no quiero terminar como un ángel caído como vos.
Keiko:- ¿y cómo lograste ser ascendida?
Sakura:- perdone a alguien que cometió un asesinato y lo conocía.
Ryuu:- ¿Qué fue lo que paso?
Sakura:- no sé si te acuerdas, después de mostrarme tu verdadera forma en el pasado; mi padre que era de la iglesia te vio y como su misión era exterminar a los vampiros creyó que fallo en cumplirla y por temor a que lo cacen a él se volvió loco y termino asesinando a mi madre y a mi hermano; yo me logre salvar ya que salí volando; cuando el momento del juicio celestial llegó me dieron a elegir si era condenado o perdonado, decidí perdonarlo por eso me ascendieron y me dieron la vida eterna.
- debido a esto no necesito su sangre; pero que sea su sirviente no significa que lo deje de odiar, cuando él muera pasare a ser ángel caído ya que nunca lo perdonare, igual no se preocupen que lo odie no significa que los vaya a traicionar, después de todo también es mi amo.
Keiko:- eso ya lo veremos, te tendremos vigilada por el bien de Ryuu-sama.
Sakura:- no es problema para mí; con eso dicho, de nuevo es un gusto conocerlos.
Ryuu:- bueno, bueno, no hay necesidad de que peleen, no me gusta que eso pase entre compañeros.
Unos días más tarde, Ryuu y las demás están hablando en el descanso del almuerzo.
Ryuu:- hace ya tres días que Caín no aparece, ¿alguna sabe por qué?
Sakura:- tienes razón, es raro en él ausentarse tanto tiempo.
Ookuchi-sensei:- ¿acaso no lo saben?, él se fue de la ciudad, dijo que estaría ausente por un año y pidió que no diga nada hasta pasados unos días.
Keiko:- jeh, jeh, jeh, comprendo porque lo hizo; su pelea con Abel lo puso triste y le abrió nuevos horizontes por explorar; ahora tiene que descubrir su próximo objetivo y hacerse más fuerte.
- quizás tú seas su próximo objetivo.
Akane:- si eso llegara a ocurrir nosotras lo defenderíamos, ¿cierto, chicas?
Ookuchi-sensei:- jeh, eso es obvio.
Akane:- yo no le daré tregua.
Keiko:- por mi parte, diría que no le conviene tenernos de enemigos.
Sakura:- que haga lo que tenga que hacer, espero que ese momento no llegue.
Ryuu:- eso se verá cuando pase, por ahora regresemos a clases, ya se termino la hora del almuerzo.

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