Ryuu:- oye ¿te acuerdas de mí?
Desconocida:-¿sigues con vida? ¿Pero? …¿cómo?
Ryuu:- eso no importa ahora, yo Tatewachi Ryuu, uno de
los últimos vampiros de sangre pura, te reto a un duelo uno contra uno, sin
sirviente.
Desconocida:- acepto, pero… ¿Cuál es el premio?
Ryuu:- Hm… ¿Qué te parece? ¿Si yo gano tú te conviertes
en mi sirviente? Y si tu ganas podrás matarme ¿te parece justo?
Desconocida:- me parece perfecto.
Keiko:- bien hagan sus juramentos.
Desconocida:- yo Ayanokouji Karin, me convertiré en el sirviente
de Tatewachi Ryuu si pierdo este duelo.
Ryuu:- yo Tatewachi Ryuu, dejare que Ayanokouji Karin me
mate.
Keiko:- con eso dicho pueden empezar el duelo.
Karin:- ven a mi excalibur, obedece la orden de tu ama y
muéstrate.
Extrañamente la espada no aparece a lo que Ryuu aprovecha
y hace una movida con sus manos.
Ryuu:- aparezcan espadas sangrientas y destruyan a mi
enemigo.
Ryuu se muerde las muñecas y de sus heridas salen dos
espadas rojas.
Karin:- tch, excalibur no respondió pero puedo hacer algo
parecido; aparezcan dagas de sangre.
Karin hace lo mismo que Ryuu y saca unas dagas de sus
muñecas.
Karin:- parece ser que no eres el único con trucos bajo
la manga.
Ryuu:- entonces espero que esas dagas sean buenas porque
no pienso ponértelo fácil; prepárate porque usare todo mi poder.
La batalla entre Ryuu y Karin empieza y desde ese momento
se atacan con todo su poder.
Luego de unas horas de intensa batalla tanto Ryuu como
Karin están con profundas heridas de cortes por la mayor parte de su cuerpo, de
repente se escucha una voz a lo lejos.
Voz:- Sakura, ¿Sakura me escuchas?
Sakura:- ¿¡dios!? ¿Eres tú?
Dios:- si, necesito que vengas al cielo con Keiko; los
ángeles caídos se unieron para atacar el cielo, dense prisa y vengan.
Sakura:- perdón pero Keiko no ira, ella se ha convertido
en un ángel caído.
Dios:- entonces mátala y ven lo antes posible.
Sakura:- lo siento Keiko pero, son ordenes de dios.
Justo cuando Sakura estaba por atacar a Keiko, Ryuu lo
evita.
Ryuu:- ¡Sakura! ¡Detente, no le hagas nada, es una orden!
Sakura:- pero… es una orden de dios, no puedo
desobedecerla.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario