Desconocido:- ¿Cómo me encontraste?, bueno eso no importa
ahora.
Ryuu:- ¿Qué es lo que quieres?
Desconocido:- no mucho, solo quiero tu cabeza y esa
espada que tienes.
Ryuu:- jeh, pues no te la daré por las buenas.
Desconocido:- lo sabía así que llame a mis sirvientes
para que ayudaran.
Ryuu:- jeh, supuse que había más personas aquí por eso
llame a los míos.
Sirvientes desconocidos:- ¿atacamos a Ryuu?
Desconocido:- no, yo me encargare de él, ustedes
encárguense de sus sirvientes.
Sirvientes desconocidos:- como ordene, mi lady.
Ryuu:- escuchen, derroten a esos sirvientes pero no los
maten y cuando terminen no intervengan
en nuestra batalla.
Ryuu desenvaina su espada sagrada excalibur y el
desconocido también desenvaina su katana y con un feroz cruce de estas empiezan
su batalla.
Al cabo de unas horas de intensos choques de espada la
batalla concluye con la victoria del desconocido.
Desconocido:- ya tengo tú espada sagrada, ahora ¿quieres
decir algo antes de darme tu vida?
Ryuu:- sí, Nagisa, Keiko, Akane, Sakura, después de esto,
sigan sus vidas normalmente y esperen mi regreso, nos volveremos a ver; ¡oh! Y
eso es una orden.
Con una expresión de tristeza en sus rostros las cuatro
chicas responden al unísono.
- sí Ryuu-sama.
Algunos años después, Keiko está durmiendo cuando de repente
se despierta y escucha una voz en su cabeza.
Voz:- trae a Nagisa, Sakura y a Akane al parque central,
ahora.
Keiko confundida por esto se reúne con las demás y
consultándolo con ellas se dan cuenta que a todas menos a Sakura les llego el
mensaje, así que deciden ir a dicho lugar y ven a una persona parada de
espaldas a ellas quien les dice:- las cuatro arrodíllense ante mi ahora, es una
orden.
Nagisa, Keiko y Akane sienten un impulso enorme en el
pecho que las obliga a obedecer dicha orden; Sakura dándose cuenta de ese hecho
se arrodilla y exclama:- ¡veo que ha regresado como prometió!, Ryuu-sama.
Ryuu:- ¡acaso no se los prometí! (lo dice con una sonrisa
en su cara).
Keiko:- Ryuu-sama, ¿puedo ser insolente por primera vez?,
luego aceptaré el castigo que crea conveniente.
Ryuu:- bien, no hay problema, ¿qué es lo que dirás?
Keiko se acerca a Ryuu y lo golpea en la mejilla y luego
lo besa.
Keiko:- ¿sabes lo preocupada que estuve?, aunque sabía
que estabas vivo, no tenía idea de si estabas herido o no, no te puedes
imaginar cuan ansiosa estuve esperando por tu regreso en estos años. (Lo dice
llorando)
Nagisa:- bienvenido Ryuu-sama, por favor perdónela, ella
fue la más ansiosa de todas nosotras en lo que respecta a su regreso.
Akane:- concuerdo con Ookuchi-sensei, por favor perdónale
esta insolencia.
Sakura:- solo diré que agás lo que tengas que hacer.
En ese momento otras dos chicas aparecen.
Kana, Mana:- ¿podemos decir algo Ryuu-sama?
Ryuu: sí, adelante que sucede.
Kana:- gracias, eh visto el afecto que te tiene Keiko yo
también te pido que la perdones.
Mana:- yo también pido lo mismo, no obstante puedes hacer
lo que desees, no te detendré.
Ryuu:- bien, bien, te perdonare; pero más importante
ahora las presentare.
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